¿Por qué la audiencia pierde el hilo de tu presentación?
Preparaste tu presentación a conciencia y, según tú, hiciste todo lo que tenías que hacer para que la presentación fuese clara e interesante.
Pero llegó el momento clave y algo falló. Miradas perdidas, chequeo discreto del WhatsApp, algún que otro bostezo disimulado. Esa fue la recepción de la audiencia.
La audiencia ha perdido el hilo de la presentación y ha desconectado. Lo cual, por supuesto, resulta catastrófico para lograr los objetivos en cualquier comunicación. Y, seamos sinceros, para tu autoestima y confianza como comunicador.
Pero, ¿por qué ocurre esto?
A continuación tienes diez tijeras que cortan el hilo de tu presentación provocando que tus oyentes se extravíen.
1. La audiencia no tiene claro cuál es el objetivo de tu presentación
Si la audiencia no entiende desde un inicio cual es el sentido de tu comunicación, los perderás. Asegúrate de ser claro y explícito en las razones y objetivo de tu presentación, desde el arranque de la misma.
2. El público no sabe cómo organizar mentalmente el contenido
Si la audiencia no se hace de entrada una idea general de qué contenidos vas a tratar, es muy fácil que se pierdan a lo largo del camino. Asegúrate de incorporar información al respecto al iniciar, desde luego de manera oral y, de ser posible, también en forma de ayuda visual con un índice.
3. Estructura enredada o poco intuitiva
Si ofreces una presentación con demasiadas partes, la audiencia perderá el hilo, garantizado. El caso típico se produce cuando el orador ha copiado el índice de un documento escrito como índice de la presentación oral. Es mala idea, evítalo.
4. Presentaciones demasiado largas
Si tu presentación necesita un descanso y palomitas de por medio, probablemente necesite edición. La capacidad de los seres humanos para procesar información en un formato de comunicación oral, es bastante limitada. Es un hecho con el que hay que contar. Recuerda, nunca nadie se quejó de que una presentación sea demasiado corta.
5. Exceso de contenido
Puede que tu presentación no sea demasiado extensa en términos de tiempo, pero si en contenidos. Es lo que yo llamo el error Godzilla: tratar de pasar demasiado contenido en poco tiempo. Con eso solo lograrás saturar al público. Cuando hablas en público, menos es más.
6. Tema irrelevante (para ellos)
Esta es una causa clásica de desconexión del público. Has preparado una comunicación que, desde tu punto de vista, es muy completa e interesante. El problema está en que lo que es importante para ti, puede no serlo para quien escucha (pocas veces lo es). Ponte en su lugar y ofrece una perspectiva de tu tema que resulte útil y relevante para el público.
7. Sin transiciones claras entre secciones
Pasar de un tema a otro sin avisarlo explícitamente deja a la audiencia descolocada. Debes ir recordando a lo largo de la comunicación en qué parte del contenido se encuentran. Las transiciones son la muestra de cortesía de cualquier comunicador.
8. Lenguaje demasiado técnico o abstracto
La máxima de la comunicación en público es “céntrate en tu audiencia”. Y ello implica, entre otras cosas, hablar en términos que resulten sencillos de digerir para esa audiencia en particular. Si en tu comunicación utilizas términos y conceptos complejos que solo entienden tus colegas del máster, toca simplificar. Parece obvio, pero es un problema recurrente por aquello de la maldición del conocimiento.
9. Tono monótono y aburrido
Tan importante como lo que dices, es el cómo lo dices. De hecho la manera en que utilizas tu voz es fundamental para sostener la atención de la audiencia. Toma en cuenta que para que el público mantenga el hilo debe seguir con atención la comunicación. Utiliza la voz como una auténtica herramienta a la hora de comunicar en público. Tan perjudicial es ir lento como una tortuga, como correr como un guepardo todo el tiempo.
10. Excursos interminables
No pasa nada si te sales del guión para una aclaración concreta, siempre y cuando sepas volver a tiempo. Para comunicar con eficacia debes ser disciplinado y seguir el plan que te has trazado de antemano. No te vayas por los cerros de Úbeda ni te metas en jardines, sin ton ni son. Porque entonces no solo pierde el hilo la audiencia, sino tú también.
Ahora ya lo sabes, evita las anteriores punzantes tijeras que cortan el fino hilo de atención del público y me lo agradecerás.
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Este artículo ha sido escrito por JC Durán como un aporte al conocimiento y divulgación de las buenas prácticas de la oratoria y el hablar en público.
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