Comunicar mejor: una inversión directa en tu marca personal
Seguro que has oído hablar de la marca personal. Últimamente parece estar en todas partes, y no es casualidad.
En un mundo transformado por la inteligencia artificial, las reorganizaciones empresariales y la necesidad constante de reinventarse, comprender cómo nos perciben los demás profesionalmente y, sobre todo, cómo gestionar esa percepción, es más importante que nunca.
Yo mismo he tenido que reinventarme profesionalmente en dos ocasiones. Y en su día esos eventos despertaron mi interés por la marca personal y me llevaron a estudiarla.
Desde entonces tengo claro que la marca personal no es solo para quienes buscan empleo o tienen una presencia activa en redes sociales. Es un conocimiento que todo profesional debería tener.
Y como este es un blog sobre oratoria dirigido a profesionales, quiero centrarme en el punto donde la marca personal y la comunicación se cruzan. Porque, al fin y al cabo, gran parte de nuestra marca personal se construye cada vez que hablamos.
QUÉ ES LA MARCA PERSONAL
Existen muchas definiciones de “marca personal”. Yo me quedo con una que escuché hace tiempo ya y que, por su sencillez, me pareció especialmente potente:
“Tu marca personal es cómo vives en la mente de los demás.”
Es decir, no se trata únicamente de quién eres en los hechos, sino de la percepción que los demás construyen sobre ti.
Esa percepción se construye a partir de lo que las personas observan cuando interactúan contigo y de las huellas, reales y virtuales, que dejas a tu paso profesional: trabajos y resultados, tu trayectoria, tu reputación, tu actitud, tu aspecto, tu trato con los demás, tus redes sociales, etc.
Por poner una analogía la marca personal es como un rompecabezas formado de muchas piezas que, con el tiempo, termina componiendo en las mentes de los demás una imagen estable de quién eres, profesionalmente hablando.
Cuando esa imagen percibida está alineada con la que deseas comunicar, tienes una marca personal exitosa. Si no, que es lo que ocurre con la gran mayoría de los profesionales, te toca trabajar en ella.
EL GRAN OLVIDADO DE LA MARCA PERSONAL
Todo eso es importante. Pero muchos descuidan el momento en el que todas esas cualidades dejan de ser una promesa en un escaparate y se hacen visibles: cuando interactúan con otras personas. Cuando se comunican con otros profesionales.
Pensemos en este punto. Cada vez que intervienes en una reunión, das una presentación, participas en una conferencia o simplemente compartes una idea delante de otras personas, ocurre algo muy interesante. La gente escucha y observa. Y, casi sin darse cuenta, empiezan a sacar conclusiones propias sobre quién eres.
Los demás hacen conjeturas sobre tu nivel de conocimiento, tu capacidad de liderazgo, la claridad de tu pensamiento o la confianza que inspiras. En apenas unos minutos se hacen una idea sobre tu preparación, tu inteligencia, tu nivel de educación o incluso sobre el respeto que muestras hacia los demás.
Seguro te ha pasado alguna vez después de escuchar a alguien hablar en público, no lo conocías de nada, pero ya te haces una imagen de su competencia profesional.
¿Es una evaluación que se ajusta a la realidad? No necesariamente.
¿Influye en la marca personal? Sin ninguna duda.
Pero JC, si esto es así, ¿por qué no se habla más de la importancia de la comunicación oral cuando se trata de marca personal?
Si soy sincero, yo creo que es porque los consultores de marca personal, no tienen el conocimiento para trabajar ese aspecto y cómo no pueden hacer negocio con ello, apenas lo tocan. Básicamente se centran en el mundo digital y la comunicación escrita que prima en sitios webs y Linkedin.
Pero ahora tú ya lo sabes.
CADA VEZ QUE HABLAS ESTÁS CONSTRUYENDO TU MARCA PERSONAL
Quiero que la siguiente idea quede clara: cada vez que hablas en público, tu marca personal entra en la conversación, lo quieras o no.
Por eso si quieres construir una marca personal sólida, tienes que hacerte algunas preguntas.
¿La manera en que comunicas refleja realmente la imagen que quieres proyectar?
Si quieres ser visto como un líder, ¿tu comunicación transmite liderazgo?
Si quieres generar confianza, ¿hablas con claridad, serenidad y coherencia?
Si deseas que te perciban como un profesional sólido, ¿tus intervenciones respaldan esa percepción?
Si la respuesta es “no”, toca ponerte a trabajar. Porque la forma en que comunicas influye de manera decisiva, para bien o para mal, en la imagen que los demás construyen de ti. Tienes que asegurarte de que la forma en que te expresas hace justicia al profesional que ya eres.
IDEAS FINALES
El corolario de todo lo dicho puede resumirse en una sola idea:
Invertir en tu comunicación es invertir directamente en tu marca personal.
Las personas no pueden ver tu experiencia, tu inteligencia o tu criterio. Solo pueden inferirlos a partir de lo que haces y, sobre todo, de cómo te expresas.
Cada intervención pública —una reunión, una presentación, una negociación o una conferencia— es una oportunidad para confirmar la imagen que quieres proyectar, o para debilitarla, si no estás a la altura.
No lo dejes al azar y ocúpate de mejorar tu comunicación.
Este artículo ha sido escrito por JC Durán como un aporte al conocimiento y divulgación de las buenas prácticas de la oratoria y el hablar en público.
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